Un repaso práctico y amable para mantener a Max activo, sano y feliz.

Resumen general

Especie: Perro
Raza estimada: Collie rojo / Border Collie (posible mezcla de collie de pelo medio).
Edad estimada: Joven adulto (aprox. 2–4 años).
Peso aproximado: 14–18 kg (estimación según tamaño y proporciones).
Nivel de energía: Alto — postura atenta y lingual relajada indican vigor y expectativa de actividad.
Estado emocional aparente: Alegre, alerta y receptivo (cola relajada, orejas erguidas, mirada enfocada).

Estado general y observaciones

Max muestra una condición corporal atlética y un pelaje con brillo uniforme en el área visible, lo que sugiere buena nutrición y cuidados básicos regulares. No se observan heridas abiertas, cojera ni signos evidentes de agresión o estrés severo. La postura sentada y mirada fija son típicas de un perro atento y bien socializado.

Posibles cuestiones a vigilar (por inferencia prudente): como muchos perros de tipo collie, puede presentar sensibilidad a cambios abruptos de ejercicio (tendencia a mucha energía) y necesitar control regular de oídos y pelaje por su tamaño de pelo medio.

Recomendaciones personalizadas

Plan alimentario orientativo

Tipo de dieta recomendada: Dieta mixta o seca de alta calidad (pienso balanceado para perros adultos activos). Se puede complementar con alimentos naturales cocidos ocasionalmente (proteína magra, verduras). Evitar dietas caseras sin balance profesional.

Cantidad diaria orientativa:
– Aproximadamente 120–200 g/día de pienso seco de densidad calórica ~3.5 kcal/g, dependiendo de la actividad.
– Equivalente aproximado: 8–13 g/kg/día (ajustar según peso real y condición corporal).
– Frecuencia: 2 comidas al día (mañana y tarde) para mantener energía y evitar picos de hambre.

Ajustes por objetivo:
– Mantener peso: usar la cantidad media del rango y controlar estado corporal (costillas palpables con ligera cobertura de grasa).
– Ganar peso (si está muy delgado): aumentar 10–20% calorías con alimento más calórico o añadiendo proteína magra cocida y suplementos bajo guía veterinaria.
– Bajar peso (si hay sobrepeso): reducir 10–20% calorías, cambiar a pienso de control de peso y aumentar ejercicio.

Alimentos recomendados y a evitar

Recomendados: pienso balanceado de calidad (proteína real en primer ingrediente), presas magras cocidas (pollo, pavo, res magra), arroz integral o papa en pequeñas cantidades, calabaza, zanahoria, judías verdes, huevos cocidos de vez en cuando.

Evitar/No dar: chocolate, cebolla, ajo, uvas/pasas, xilitol (edulcorantes), alcohol, huesos cocidos que astillan, alimentos grasos y sobras con alta sal. Evitar cambios bruscos de dieta; introducir nuevas comidas gradualmente en 7–10 días.

Hábitos y entorno

Ejercicio: 60–120 minutos diarios entre caminatas, carrera libre en área segura y juegos de estimulación (buscar juguetes, frisbee, obediencia). Los collies suelen requerir actividad mental: incluir sesiones cortas de entrenamiento o rompecabezas de comida.

Hidratación: agua fresca disponible todo el día; más agua en días calurosos o tras ejercicio intenso.

Higiene básica: cepillado 3–4 veces por semana para evitar nudos y retirar pelo suelto; baño cada 6–8 semanas o según ensuciamiento; limpieza de oídos semanal si pasa tiempo al aire libre; corte de uñas cada 4–6 semanas; cepillado dental frecuente (ideal diario, al menos varias veces por semana).

Nota: estas indicaciones son orientativas y no sustituyen consulta veterinaria.

Padecimientos frecuentes por raza/estilo (práctico)

  • Problemas articulares: displasia de cadera o problemas de rodilla — vigilar cojera intermitente o dificultad para levantarse.
  • Afecciones dermatológicas: alergias cutáneas o dermatitis por pulgas — observar rascado persistente, pérdida de pelo o enrojecimiento.
  • Problemas dentales: sarro y enfermedad periodontal — revisar mal aliento persistente o encías enrojecidas.
  • Problemas oculares: algunas líneas collie pueden tener condiciones oculares hereditarias — vigilar secreción, enrojecimiento o nublación.
  • Estrés por exceso de energía: conductas destructivas o hiperactividad si no tiene suficiente estimulación física y mental.

Señales tempranas a detectar

  • Cojera o rigidez al levantarse.
  • Pérdida o ganancia de peso rápida.
  • Pica o rascado intenso y persistente.
  • Ojos con descarga o nubosidad.
  • Pérdida de apetito por más de 24–48 horas, vómito o diarrea continuos.

Prevención básica

    – Control de parásitos interno y externo regular (cada 1–3 meses según producto y zona).
    – Vacunación al día (incluida rabia) y chequeos anuales con examen físico y peso.
    – Mantener peso ideal con dieta y ejercicio; higiene dental frecuente.
    – Cepillado y revisión de piel y oídos para detectar problemas temprano.

Cuándo acudir al veterinario

  • Respiración dificultosa, colapso o convulsiones.
  • Vómito o diarrea persistente por más de 24–48 horas, o signos de deshidratación.
  • Cojera que no mejora en 24–48 horas o empeora.
  • Heridas profundas, sangrado que no se detiene o ingestión de tóxicos.
  • Fiebre (por encima de lo habitual), letargo marcado o pérdida de apetito prolongada.

Contexto ambiental y cultural (aplicable en México)

– Climas cálidos: evitar paseos intensos entre 11:00 y 16:00; usar sombra y agua fresca; proteger almohadillas en pavimento caliente.
– Zonas con mucha lluvia o maleza: mayor riesgo de pulgas/tick; revisar piel y usar prevención antiparasitaria adecuada.
– Vacunas y registro: en muchas ciudades mexicanas se exige vacunación antirrábica; mantener documentos al día facilita acceso a servicios y protección comunitaria.

Si quieres, regístrate gratis para un seguimiento mensual y recibir un plan personalizado de alimentación y actividad para Max.